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23 abr. 2013

Oración por las vocaciones de Asia


Monición de entrada
En la oración de hoy, vamos a pedir que el Señor que envíe operarios a su mies en Asia. La misión en ese continente está aún en sus comienzos. Todavía es una pequeña semilla que empieza a brotar.
Necesitamos conocer y saber más del Asia actual y del caminar de sus iglesias cristianas, abiertas al diálogo interreligioso y siempre en una dinámica misionera en medio de obstáculos y de dificultades. 
La iglesia asiática es una iglesia abierta al diálogo. Y eso es lo que hoy nos enseña.
Pero es una iglesia pequeña, que está comenzando. Apenas el 3 por ciento de los asiáticos se declara católico. Hoy pidamos, en nuestra oración, especialmente por los seminaristas y novicios y novicias de Asia.
Evangelio: Mc 4, 3-8
Una vez salió un sembrador a sembrar. Y sucedió que, al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó en seguida por no tener hondura de tierra; pero cuando salió el sol se agostó y, por no tener raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto. Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarrollándose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento.

Pilar de la misión y signo
Asia nos transmite el pilar de la misión de la apertura y del diálogo (ponemos en el panel las palabras “apertura y diálogo”). ¡Cuánto tenemos que aprender de Asia! ¡Qué poco sabemos dialogar con calma, sin imponer nuestro criterio!
En un cuenco de arena, echamos estas semillas (alguien echa unas semillas en un cuenco con tierra). Son las semillas del diálogo. Pedimos, de este modo, que brote en Asia el Evangelio. Y pedimos que nosotros acojamos esa enseñanza de la iglesia asiática.
Cantamos:


Sois la semilla que ha de crecer,
sois estrella que ha de brillar,
sois levadura, sois grano de sal,
antorcha que ha de alumbrar.
Id, amigos, por el mundo
anunciando el amor.
Mensajeros de la vida,
de la paz y el perdón.
Sed, amigos, los testigos
de mi Resurrección
Id llevando mi presencia,
con vosotros estoy.

“Gracias” desde… Asia
“Vuestra generosidad permite al Salvador ser poco a poco conocido, amado y servido hasta los confines del mundo, como puede ser nuestra diócesis, en las aisladas montañas del extremo norte vietnamita. Los desafíos misioneros son allí también muy grandes. Y sin embargo, la salvación ha sido manifestada a todos los pueblos, a todos los hombres, y nosotros, un pequeño puñado de cristianos, debemos ser los testigos. La protección celestial de santa Teresa del Niño Jesús nos da mucha seguridad en medio de las pruebas; también vuestra ayuda fiel, transmitida por la Obra de San Pedro Apóstol. Solo ella nos garantiza la existencia y el crecimiento. Vuestra generosidad es para nosotros el signo de que el amor de Dios está actuando en vosotros, y esto nos llena de alegría y esperanza. Todavía necesitamos vuestra ayuda y, sobre todo, vuestras oraciones”. (Testimonio del Padre Joseph Nguyen Bình Trong, superior del Seminario Menor Santa Teresa de Lang Son, Vietnam)

Peticiones
·       Por la pequeña iglesia de Asia, una iglesia que crece y da grandes pasos. Para que la semilla del Evangelio siga fructificando aquella tierra. Roguemos al Señor.
·     Por los seminaristas y novicios del continente asiático. Para que no se desalienten en su inmensa tarea. Roguemos al Señor.
·     Por el aumento de vocaciones nativas en Asia. Que Cristo, el Sembrador, siga sembrando esa tierra con nuevas vocaciones. Roguemos al Señor.
·   Por todos los mártires de la Iglesia de Asia, víctimas de la incomprensión, la falta de diálogo y el fundamentalismo religioso. Roguemos al Señor.
·    La diócesis de Lugo tiene un santo: San José María Díaz Sanjurjo, dominico, misionero, obispo y mártir en Vietnan. Que su testimonio y su entrega fecunden la iglesia en la que se entregó. Roguemos al Señor.
·     Por nuestra diócesis de Lugo. Para que sea generosa con la iglesia de Asia, tal como lo fue San José María Díaz Sanjurjo. Roguemos al Señor.
·     Por todos nosotros. Para que aprendamos a abrirnos y a dialogar, tal como nos enseña la iglesia de Asia. Roguemos al Señor.
·    Por nuestra comunidad parroquial. Para que acojamos el ejemplo de apertura y de entrega de San José María Díaz Sanjurjo. Roguemos al Señor.

Oración final


Señor, te rogamos
por nuestros hermanos y hermanas
que han respondido sí
a tu llamada al sacerdocio,
a la vida consagrada
y a la misión.
Haz que sus existencias
se renueven de día en día,
y se hagan evangelios vivientes.
¡Señor misericordioso y santo,
sigue enviando nuevos operarios
a la mies de tu Reino!
Ayuda a los que has llamado
a seguirte en este tiempo nuestro;
haz que, contemplando tu rostro,
respondan con alegría
a la maravillosa misión
que les has confiado
por el bien de tu Pueblo
y el de todos los pueblos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.



Canto:
¡Ven con nosotros al caminar,
Santa María, ven! (bis)
Si por el mundo los hombres
sin conocerse van,
no niegues nunca tu mano
al que contigo está.